Un día de primer grado, la profesora nos había dado deberes. Cuando termine de hacerlos, se los di para que los corrigiera. Entonces me dijo que revisara una cuenta de la tarea. La revisé y se la mandé a corregir otra vez, y otra vez me dijo que lo revisara. Lo hice y fui otra vez y le expliqué todo el procedimiento, y se dio que lo había hecho bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario